Hoy todo es diferente, hoy me tome el trabajo de ver la realidad, por un instante vi lo que ha ocurrido con el pasar del tiempo, las calles arenosas por donde jugábamos, ya no son tan arenosas y están vacías, los niños ahora ven mas televisión, o están conectados a la red como si fuera una medicina para el organismo, sentados frente a un computador o video juego de ultima generación, los cuales han suplantado o reemplazado las tardes y noches alegres de nuestra época cuando jugábamos en la calle…. A que tiempos aquellos cuando éramos felices, sin preocupaciones, y enamorados. Hoy aun sigo enamorado y les contare lo que he pasado y vivido en todos estos años.
Recuerdo cuando:
Jugábamos juntos en la arena, y después de un tiempo me resulto imposible no mirar a esa niña que jugaba con migo y que sin dudas era una de mis amigas mas especiales, su belleza era tal que me hacia olvidar al resto del mundo y cuando la veía me transportaba aun lugar mágico donde solo estábamos ella y yo, donde todo era posible incluso que ella me amara, incluso que yo le gustara, incluso que ambos fuéramos novios a los 8 años sin que nadie dijera nada. Con el pasar del tiempo un día jugando futbol con otro amigo que había estudiado con migo todos los años de escuela que llevaba hasta ese momento (ósea 3 o 4), el me confeso que le gustaba la misma niña que a mi, así que en secreto, pero en publico éramos los mejores amigos pero también rivales, y digo en secreto por que oficialmente no había dicho nada del amor tan grande que sentía por ella, y mi amigo tampoco, pero igual hay cosas que no son necesarias para saber algo, una de esas cosas eran mis sentimientos hacia ella. Hasta que un día este niño tímido de nacimiento y enamorado de corazón, pudo confesarle a su amiguita lo que sentía en lo mas profundo de su ser, que con una sonrisa suya podía parar todos los relojes del mundo, hacerme sentir frio o calor a voluntad de ella, hacerme olvidar de todo dejarme mudo, tarta mudo, y hacerme soñar despierto, era amor lo que sentía por ella de eso no hay duda, y así se lo confesé, pero también mi amigo y siendo honestos en ese momento hubiera deseado que un avión sobre volara la zona se le callera una llanta y lo aplastara a el, o que lo arroyara un tren, es el odio de rivalidades que genera el amor. Ella tomo una decisión que no nos gusto a ninguno de los dos, nos rechazo a ambos y dijo que quería que siguiéramos siendo amigos, pero ¿Cómo ser amigo de alguien cuando se siente algo tan fuerte por esa persona? No tengo ni idea pero igual aceptamos mi amigo y yo dejamos de ser rivales y ya no desee verlo muerto, y poco a poco nos fuimos alejando los tres cada uno por su lado, al entrar al bachillerato nos separamos mas y mas.
Aunque yo seguía sintiendo por ella lo mismo que cuando teníamos 8 años, tal vez mas intenso era el amor que sentía por ella, pues sentía que durante todo ese tiempo solo reprimí el amor para no evidenciarlo ante todos, y al hacer eso se concentro en sus máximas expresiones. Al ir para mi colegio era feliz de pasar por su casa y que me sonriera, o me saludara, me derretía y olvidaba mis clases cuando ella hacia eso.
Los tres vivíamos historias totalmente diferentes, cada uno en su mundo, y no niego que nací enamorado y que en el colegio tuve otras novias pero el sentimiento hacia ella seguía intacto, seguía intacto el amor que sentía por aquella niña que me rechazo a los 8 años. Ella también tuvo otros amores, eso puede evidenciarlo con dolor, pues me dolía ver como otros hombres la besaban y pensar que de pronto nunca podría hacerlo. Mi amigo y yo volvimos a coincidir en enamorarnos de una mujer del barrio, pero esta ves fui un caballero y se la deje a el decidí no pelear con los amigos por ella.
Así terminamos todos el bachillerato, por alguna razón que aun no entiendo decidí estudiar psicología, pues tenia que demostrar ala gente que me conocía muchas cosas y a mi mismo muchas cosas mas. Termine la carrera y fui un profesional, vivía tranquilo y casi no recordaba o no me había puesto a recordar lo que hacia a los ocho años, pero un día me levante recordé mi vida viendo las fotos de la época, me di cuenta que había desperdiciado gran parte de mi vida, supe en ese instante que ya no tenia ocho años, y que aun estaba solo, así que la visite a ella ( la niña que me gustaba a los ocho), y como si tuviera ocho años le hable, le volví a pedir que fuera mi novia, le dije que mis sentimientos seguían intactos por mas loco que esto sonara, para dicha mía ella acepto, y fuimos novios al fin, felicidad y éxito llegaron a mi mente inundaron mi corazón irradiaron por todo mi cuerpo luces de amor, amor verdadero y puro de ese que se siente cuando se ama de verdad, de ese que se siente cuando uno esta dispuesto a afrontar todas las pruebas del destino juntos y que nada nos separe en esta vida ni en la otra y que juntos perduremos hasta el fin de los tiempos.
Hoy no se ni quiero saber cuanto tiempo ha pasado desde que fuimos felices y desde que teníamos 8 y jugamos en la arena, ella que es mi mujer ahora esta agonizando, me duele pensar que viviendo en el mismo barrio tan cerca el uno del otro, me duele pensar que a pesar de tenerla al fin en mis brazos de poder besarla, desperdiciamos mucho tiempo, tal vez ella o yo esperábamos que el otro se acercara a confesar el amor que nos sentíamos, desperdiciamos nuestras vidas, y eso es lo que me duele, al verla ahí pienso que algún día no muy lejano estaré así y final mente moriré y me reencontrare con ella y estaremos juntos en la próxima vida hasta el fin de los tiempos, pero mientras tanto aprovechare el tiempo que me queda y no dejare nunca para mañana hacer lo que puedo hacer hoy, pues hoy puede ser el ultimo día de vida.
El mañana no esta asegurado para nadie, así que es mejor que le digas a todos los que amas tus sentimientos y no esperes ni un segundo mas pues en el reloj de la vida 1 segundo es toda una vida y es muy valioso.
“esta historia esta dedicada a todos los que jugaron, y se enamoraron cuando niños.”
Fin
Jugando a Vivir
Autor
Recuerdo cuando:
Jugábamos juntos en la arena, y después de un tiempo me resulto imposible no mirar a esa niña que jugaba con migo y que sin dudas era una de mis amigas mas especiales, su belleza era tal que me hacia olvidar al resto del mundo y cuando la veía me transportaba aun lugar mágico donde solo estábamos ella y yo, donde todo era posible incluso que ella me amara, incluso que yo le gustara, incluso que ambos fuéramos novios a los 8 años sin que nadie dijera nada. Con el pasar del tiempo un día jugando futbol con otro amigo que había estudiado con migo todos los años de escuela que llevaba hasta ese momento (ósea 3 o 4), el me confeso que le gustaba la misma niña que a mi, así que en secreto, pero en publico éramos los mejores amigos pero también rivales, y digo en secreto por que oficialmente no había dicho nada del amor tan grande que sentía por ella, y mi amigo tampoco, pero igual hay cosas que no son necesarias para saber algo, una de esas cosas eran mis sentimientos hacia ella. Hasta que un día este niño tímido de nacimiento y enamorado de corazón, pudo confesarle a su amiguita lo que sentía en lo mas profundo de su ser, que con una sonrisa suya podía parar todos los relojes del mundo, hacerme sentir frio o calor a voluntad de ella, hacerme olvidar de todo dejarme mudo, tarta mudo, y hacerme soñar despierto, era amor lo que sentía por ella de eso no hay duda, y así se lo confesé, pero también mi amigo y siendo honestos en ese momento hubiera deseado que un avión sobre volara la zona se le callera una llanta y lo aplastara a el, o que lo arroyara un tren, es el odio de rivalidades que genera el amor. Ella tomo una decisión que no nos gusto a ninguno de los dos, nos rechazo a ambos y dijo que quería que siguiéramos siendo amigos, pero ¿Cómo ser amigo de alguien cuando se siente algo tan fuerte por esa persona? No tengo ni idea pero igual aceptamos mi amigo y yo dejamos de ser rivales y ya no desee verlo muerto, y poco a poco nos fuimos alejando los tres cada uno por su lado, al entrar al bachillerato nos separamos mas y mas.
Aunque yo seguía sintiendo por ella lo mismo que cuando teníamos 8 años, tal vez mas intenso era el amor que sentía por ella, pues sentía que durante todo ese tiempo solo reprimí el amor para no evidenciarlo ante todos, y al hacer eso se concentro en sus máximas expresiones. Al ir para mi colegio era feliz de pasar por su casa y que me sonriera, o me saludara, me derretía y olvidaba mis clases cuando ella hacia eso.
Los tres vivíamos historias totalmente diferentes, cada uno en su mundo, y no niego que nací enamorado y que en el colegio tuve otras novias pero el sentimiento hacia ella seguía intacto, seguía intacto el amor que sentía por aquella niña que me rechazo a los 8 años. Ella también tuvo otros amores, eso puede evidenciarlo con dolor, pues me dolía ver como otros hombres la besaban y pensar que de pronto nunca podría hacerlo. Mi amigo y yo volvimos a coincidir en enamorarnos de una mujer del barrio, pero esta ves fui un caballero y se la deje a el decidí no pelear con los amigos por ella.
Así terminamos todos el bachillerato, por alguna razón que aun no entiendo decidí estudiar psicología, pues tenia que demostrar ala gente que me conocía muchas cosas y a mi mismo muchas cosas mas. Termine la carrera y fui un profesional, vivía tranquilo y casi no recordaba o no me había puesto a recordar lo que hacia a los ocho años, pero un día me levante recordé mi vida viendo las fotos de la época, me di cuenta que había desperdiciado gran parte de mi vida, supe en ese instante que ya no tenia ocho años, y que aun estaba solo, así que la visite a ella ( la niña que me gustaba a los ocho), y como si tuviera ocho años le hable, le volví a pedir que fuera mi novia, le dije que mis sentimientos seguían intactos por mas loco que esto sonara, para dicha mía ella acepto, y fuimos novios al fin, felicidad y éxito llegaron a mi mente inundaron mi corazón irradiaron por todo mi cuerpo luces de amor, amor verdadero y puro de ese que se siente cuando se ama de verdad, de ese que se siente cuando uno esta dispuesto a afrontar todas las pruebas del destino juntos y que nada nos separe en esta vida ni en la otra y que juntos perduremos hasta el fin de los tiempos.
Hoy no se ni quiero saber cuanto tiempo ha pasado desde que fuimos felices y desde que teníamos 8 y jugamos en la arena, ella que es mi mujer ahora esta agonizando, me duele pensar que viviendo en el mismo barrio tan cerca el uno del otro, me duele pensar que a pesar de tenerla al fin en mis brazos de poder besarla, desperdiciamos mucho tiempo, tal vez ella o yo esperábamos que el otro se acercara a confesar el amor que nos sentíamos, desperdiciamos nuestras vidas, y eso es lo que me duele, al verla ahí pienso que algún día no muy lejano estaré así y final mente moriré y me reencontrare con ella y estaremos juntos en la próxima vida hasta el fin de los tiempos, pero mientras tanto aprovechare el tiempo que me queda y no dejare nunca para mañana hacer lo que puedo hacer hoy, pues hoy puede ser el ultimo día de vida.
El mañana no esta asegurado para nadie, así que es mejor que le digas a todos los que amas tus sentimientos y no esperes ni un segundo mas pues en el reloj de la vida 1 segundo es toda una vida y es muy valioso.
“esta historia esta dedicada a todos los que jugaron, y se enamoraron cuando niños.”
Fin
Jugando a Vivir
Autor
